Un mundo ordenado

Llevo todo el día pensando en qué tengo que hacer para lograr arreglar el mundo. Todos los días hay quejas acerca de terribles sucesos, muertes, desorden y el caos que ya no crea el planeta en sí sino que crean los mismos seres humanos. Si hay algo de lo que puedo estar bastante convencido es que muchas de esas cosas tienen arreglo, así que un conjunto de teorías filosófico-lógicas me están ayudando a comprender la forma de corregir el mundo. Antes de leerla aviso de que cualquiera que me plagie estas ideas para hacerlas funcionar me tendrá que pagar el 90% de sus beneficios, pero si lo logra très bien, que habrá arreglado el mundo.

El primer hecho que más o menos he podido arreglar es el calentamiento global. No el hecho en sí, que nunca me ha parecido problemático tener esas temperaturas, sino que lo que puedo arreglar son sus consecuencias. La gente teme que los polos se deshagan y eso pueda influir en dos aspectos: La inundación del globo y el cambio de las corrientes marinas. Como ambos aspectos dependen directamente de que se deshagan los polos y el hecho de que se deshagan depende de las calefacciones y aires acondicionados, la conclusión más lógica es refrigerar los polos.

Si somos las personas quienes nos encargamos de que los polos estén fríos no nos preocupará tanto el calentamiento global, pues podríamos centrar la vida en las zonas no-heladas y climatizar el planeta adaptándolo por zonas. Por ejemplo, es lógico que en Hawaii haga siempre buen tiempo y que en Himalaya haga fresquito, pero en los otros lugares sólo tendríamos que adaptar los cambios de temperatura para hacerlos mucho más ligeros. Las temperaturas bajan, las personas usamos chaquetas y vuelven a subir, las personas nos quitamos las chaquetas sin morirnos de calor. Ahorramos en producción de ropa de tiempos extremos, eliminamos los pantalones cortos (que son muy feos) y sigue habiendo las ventajas de los otros climas. Se refrigeran las montañas, logrando que las personas podamos ir a la nieve, se calientan las playas, para que podamos ir a darnos un baño y a tomar un helado bien fresquito.

Es utópico, pero con unas cuantas centrales nucleares de más (que podemos situar en… no sé… Los polos, porque como serán congeladores no serían habitables) y un poco de trabajo podría funcionar. Y será todo lo poco natural que queráis, pero es estupendo, estable, cómodo y maravilloso para los seres humanos. Los otros bicharracos… Que estén a sus temperaturas en zoos gigantes.

A propósito, bienvenidos al primer ideal de pseudo-dominio de la humanidad en el Blog.

2 comentarios públicos (y 4815162342 en secreto) en Un mundo ordenado

  • montse

    I anar contra-natura? L’ Entropia mola, Oriol!
    para todo lo demás, mastercard!

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    Oriol Reply:

    El desorden es práctico, pero el orden es cómodo. Sólo tenemos que analizar hasta qué punto nos sale más a cuenta mantener el desorden natural o desordenar el desorden provocando un orden artificial.

    ¡Y estoy de acuerdo con lo de MasterCard!

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